He borrado todas mis entradas anteriores,me parecía muy patética. Y abandono este mundo virtual por un tiempo,por que no tengo nada que escribir,y no me gusta pensar mucho. Ya tengo lo que que quiero,y así soy feliz, no necesito contarle mi vida a un blog. Ahora llega el verano,y toca disfrutar.
Claudia.
No me sueltes nunca.
Ninguna medida de tiempo puede medir nuestro amor. ¿Que tal si empezamos con un siempre?
lunes, 18 de junio de 2012
martes, 12 de junio de 2012
+1.
Yo solo quería un novio, que me llevara a veces de la mano,y me dijera de vez en cuando que me quería. Y de repente apare el,la persona mas importante en mi vida en estos momentos. El novio que siempre me lleva de la mano,o me lleva agarrada. El que se para en medio de un paseo para decirme una cosa bonita, o para darme un super achuchon. El que en cada oportunidad que tiene me dice que me quiere "muchito". ¿ Que que quiero ahora? Pues quiero,que esto siga en pie toda la vida, quiero despertarme todas las mañanas como este mes, y quiero recordarte todos los días de mi vida, que no hay un yo sin un tu. También quiero volver a meter la mano debajo de tu camiseta mientras hago una S de siempre, y que me pongas el pelo detrás de la oreja,para darme besos en el cuello,que sabes que me encantan. Quiero que haya muchos meses mas como este, que este es el primero de muchos.
Sábado, 12 de Mayo de 2012.
Sábado, 12 de Mayo de 2012.
miércoles, 6 de junio de 2012
Gracias.
- Lo digo porque cuando sonreía no lo hacía de lado y disimuladamente si no que lo hacía de oreja a oreja. Cuando se reía medio mundo se enteraba de que lo estaba haciendo, y tengo que admitir que siempre lo hacía en el momento menos oportuno, pero nunca la importó. Si en vez de ir saltando de lado a lado, caminaba, te aseguro que tenía un mal día. Era lo más cabezota que te puedas imaginar, si se le metía entre ceja y ceja que tenía que hacerte reír era capaz de acabar tirada en el suelo haciéndote cosquillas con tal de conseguirlo. Era la persona más vaga que te pudieras echar a la cara, pero si tenía que recorrer medio mundo por ellas, no dudes que lo haría. Le encontraba el lado positivo a todo y siempre vivía al límite. Siempre improvisó, nunca le gustó pensar en el futuro. Tenía claro que si lo intentabas con muchas ganas, serías capaz de volar. Ella siempre estuvo segura de sí misma. Digo que fue un huracán porque no puso patas arriba mi vida, puso la mía y la de todas las personas que la vieron alguna vez sonreír.
100.
Odio los domingos y me encantan los sábados. Tengo muy poca confianza en mi misma y demasiada en los demás. Puedo ser tan encantadora por las mañanas, como por las tardes, pero depende del pie con el que me levante cada mañana. Tengo miradas que matan y sonrisas que emboban. Para mi es blanco o negro, el gris no existe. O te quiero o te odio. O me da igual o todo me afecta. O algo me gusta o no puedo ni verlo. Hago lo que quiero y cuando quiero. Tengo por costumbre soñar despierta todas las noches. Soy de las que prefiere un beso sincero que mil "te quiero" fingidos. Soy muy orgullosa y me callo muchas cosas que me gustaría decir. Tengo mis más y mis menos. Odio que me hagan callar si no es con un beso.. Me tengo que caer 100 veces,si no no aprendo.
Wht.
En este tiempo he aprendido que no siempre se tiene lo que se quiere. Que luchar no es fácil, y que la paciencia se puede ganar poco a poco. He aprendido que es mejor actuar por tu cuenta y no hacer caso a los demás, porque si haces lo que dicen todos y te equivocas serás tú quien pague las consecuencias. También he aprendido que un te quiero puede doler hasta matar. Que la persona a la que antes te quedabas mirando horas y horas ahora no puedes mirarla dos segundos seguidos porque te destruye. He aprendido que el silencio quema más que cualquier otra palabra. Que aguantar las lágrimas no es bueno, y que los sentimientos son traicioneros. He aprendido que la cabeza y el corazón están en una eterna lucha y nunca se pondrán de acuerdo. Y si algún día lo hacen haré lo que me dicen sin pensármelo dos veces. He aprendido que se puede llegar a querer a la persona que menos imaginabas. Que habrá gente que aparecerá y desaparecerá de tu vida a su antojo, y que tendrás que aguantar todo lo que se te venga encima.
Idiota.
Él ya sabía que era una chica demasiado loca y divertida para él, que se podía derrumbar de un momento a otro, pero que en menos de una décima de segundo le daba ese puto venazo de felicidad que le cambiaba el día. Sabía que ella no le tenia miedo a la vida porque había aprendido a reírse de ella. Que si lloraba, era porque quería, no porque le hubiesen hecho daño. Sabía que tenía miedo a las alturas porque más de una vez había estado a tres metros sobre el cielo y había acabado por estrellarse contra el suelo. Que sus sueños se habían roto mil veces y ella había dedicado las noches frescas de verano en unir los pedazos. Que nada ni nadie consiguió nunca borrarle esa sonrisa jodidamente perfecta de la cara. Sabía que su mundo empezaba en las nubes y acababa en las estrellas. Sabía que era todo lo contrario a él, que ella era como las locuras de los sábados noche y él como las frías tardes de domingo. Que ella ni si quiera se preocupaba de su presente y él vivía pensando en su futuro y recordando su pasado. Él era el sur y ella hacía mucho que había perdido el norte, y aunque lo sabía, allí estaba él, mirándola como un idiota, enamorado de ella hasta las trancas.
martes, 5 de junio de 2012
Dos.
Te doy dos opciones: puedes quedarte sentado creyendo que el mundo está en tu contra y que jamás te saldrán las cosas como tú quieres, que nunca podrás llegar lejos porque la vida no es justa contigo. Compañero, he de decirte que la vida puede ser muchas cosas, pero nunca justa. Así pues, te doy la otra opción, puedes salir ahí fuera y demostrarte a tí mismo cuánto vales y todo lo que eres capaz de hacer. Puedes beberte la vida, romper con el asfalto y patearte el mundo. Olvídate del miedo a fallar, el miedo a caer. No llores por cosas estúpidas, no sueñes con imposibles si no estás dispuesto a conseguirlos, no salgas a la lluvia si no quieres mojarte. Pero después recordarás toda tu vida que mientras tú huías, los demás luchaban por los sueños que tu fuiste incapaz de perseguir.
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